martes, 22 de junio de 2010

Un capítulo más...



No se compara con nada, ni nadie. La vida de Martín Palermo deja de ser una simple realidad para transformarse en algo más.
Ese jugador que por allá en 1992 debutó en Estudiantes de La Plata, jamás pensó ser dirigido por Diego Maradona, tampoco formar parte de la Selección argentina y menos, convertir en un mundial.
Luego de consagrarse campeón de todo con Boca, jugar cuatro años en el fútbol español y volver a triunfar en su país, Palermo no es el mismo. Hoy, tocó el cielo. Hoy, está más allá.
Con bondad, generosisad y sobre todo humildad, se metió a hinchas de River, Independiente y Racing en el bolsillo, cosa que no cualquiera puede hacer siendo ídolo del principal rival a vencer.
Pero él lo puede todo. Él es diferente.
"Optimista del gol" para Bianchi, "Titán" para los periodistas y "Milagro" para todos los argentinos.

3 comentarios:

  1. GRANDE MARTIN, TE BANCO UNA BANDA HERMANO,AL MUNDO LE HACEN FALTA JUGADORES COMO VOS, GRACIAS POR TANTAS ALEGRIAS.

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  2. Que loco lo del loco, mas alla que mis colores son los de la ribera! este tipo es de no creer!, me lleno con gol otra vez el corazon...!!!


    Gracias Martin!

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